Yordanka Rashkova (Dryanovo, 1965) es una ingeniera a la que gusta escribir poesía. Relaciona el aceite de motor con su infancia, ya que sus padres trabajaban en una fábrica. Su padre le insistía en ir a clases de piano, guitarra y dibujo para “tener los ojos abiertos”. Más tarde terminó sus estudios en la Universidad Técnica (también llamada “el Manchester búlgaro”), en Gábrovo. Su lugar favorito es la biblioteca pública. El trabajo de ingeniería la absorbe por completo. Ya en una edad adulta, inesperadamente para ella misma, empieza a escribir poemas y a publicarlos en la revista Nueva Poesía Social. No tiene poemarios publicados. Para ella, la poesía es una actividad solitaria que solo puede compartirse con amigos.

Тази сутрин, в огледалото,
открих доказателството
за снощната ти изневяра.
Перверзно ли е, че се усмихнах…
А после си спомних,
това е измислено щастие.
И ми се доплака.
Колко живота са ми нужни,
за да се науча, да бъда щастлива.
Esta mañana, en el espejo,
hallé la prueba
de tu infidelidad.
Es acaso perverso que haya sonreído…
Después recordé
esta felicidad es ficticia.
Y me dieron ganas de llorar.
Cuántas vidas necesito
para aprender a ser feliz.

Обезболяващите
са като фалшивото щастие.
Не чувстваш нищо,
но болката остава.
И се завръща с нова сила.
В най-неподходящия момент.
Los analgésicos
son como la felicidad ficticia.
No sientes nada
pero el dolor permanece.
Y vuelve con más fuerza.
En el peor momento.

Traducción del búlgaro al español de Marco Vidal González



Deja un comentario